La UE quiere regular el anonimato en los blogs
Publicado por José Ángel Maestro Cano en Julio 1, 2008
Las instituciones públicas empiezan a mosquearse con el descontrol de autorías en la red. Vale que es un medio excelente para llegar a más información de calidad, pero también lo es para llegar a la mala y, lo que imagino les preocupa a ellos, la falsa o la peligrosa.
En Iwetel, la lista de distribución de documentalistas u bibliotecarios, la cosa ha empezado a debatirse y el debate se ha ido a lo de siempre, que si es censura, que si no… Jorge Fraganillo lo resume en un post de esta lista:
Abundan los contenidos inapropiados u ofensivos en la Internet participativa. El anonimato permite decir cualquier cosa y de cualquier manera: la mayoría de blogs incluyen mensajes de naturaleza ofensiva o indeseada. Efectivamente, según un informe de la empresa de seguridad ScanSafe, el 80% de los blogs incluyen contenidos de este tipo (Cheng, 2007). El sistema lo permite, la ley no lo impide y ciertos medios de comunicación lo promocionan.
Ya aburre el que ciertos sectores llamen censura al control. Controlar no es censurar; no censura el policía que anteayer detuvo a un conductor que iba en zigzag por la calle con su coche y provocó un accidente, no censura el que vigila a la puerta de un colegio para evitar que se venda droga; no censura el alcalde que pone una valla alrededor de un pozo de agua potable para evitar que lo llenen de porquería. O la empresa que pone cámaras, con los correspondientes permisos, para evitar que roben y descalabren a sus trabajadores.
Del mismo modo, me parece de sentido común un control de autorías en los contenidos, llámese censo voluntario, para que se sepa quién soy yo y me responsabilice de lo que digo aquí. Y para que quien me lea, pueda saber quién soy y si lo que digo debe ser tenido en cuenta o no. Igual que me parecería bien que se obligase a la wikipedia a identificar a los autores de sus contenidos, párrafo por párrafo.
Está muy bien que todo el mundo opine (incluso sin saber nada de lo que opina) y que todo el mundo acceda a lo que se dice, pero el anonimato es algo más conflictivo. Todos tenemos la responsabilidad última sobre lo que decimos y debemos asumirla. No vale aquello de tirar la piedra y esconder la mano, como si fuésemos críos que llaman al timbre de una puerta y se van corriendo. Y eso es lo que hace mucha gente en Internet.
Otra cosa es que alguien piense que la intención de la recomendación europea no es esa: controlar nuestros cuerpos y nuestras mentes. Una especie de conspiración global que pretende controlar a la humanidad, como en las pelis. Pero de eso siempre ha habido. A los que piensen eso, les diría que se lo tomen con calma, que si no ha ocurrido ya no va a ocurrir, porque el ser humano es completamente imprevisible y tras la mayor fechoría se le ocurre la cosa más grandiosa. Si yo mismo no he conseguido controlar a los tontolahabas de los petarditos tras la final de la Eurocopa.
Es más, puestos a preocuparse por algo sería por la directiva sobre la jornada de 65 horas. Si eso se llega a aplicar Dios nos pille confesados; al menos al tío que entre en el quirófano con un cirujano que lleve 11 horas de turno.
Esta entrada fue publicada el Julio 1, 2008 a 6:40 am y está archivada en Bibliotecas y lectura. Etiquetado: autoría de contenidos, contenidos web, Web 2.0, Web social. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed. Puedes deja un comentario, o trackback desde tu propio sitio.
